Esto, lo que estoy escribiendo es muy doloroso, es como si estuviera apuñalando mi propio cuerpo con un frío puñal. Si hace ya tiempo que todo lo nuestro sucedió, si hace tiempo que nuestro amor terminó.
Esas palabaras que nos deciamos en el oido, esas caricias que compartiamos...
todas esas sensaciones, todos esos sentimientos que quedaron marcados en la arena de nuestros corazones ya el viento las ha borrado.
Ya reconstruí mi vida sin tí...
Tengo mis propias cosas...
Mis propios problemas...
Tengo toda una vida nueva y tú lo sabes...
No entiendo porque vienes de nuevo y tratas de insinuarme que me quieres, me extrañas, que quisieras que estuvieramos juntos de nuevo. Bien me conoces mujer y sabes que tu eres mi debilidad... ese rostro tan fermoso, aquellos ojos que penetran hasta mi alma todo ese ser es mi debilidad. Utilizas tus ventajas en mi contra poniendome entre la espada y la pared.
Yo ya tengo a quien querer y no eres tú...
Dices que te duele saber que me perdiste, que yo ya no te pertenesco que todo el amor que tengo que dar no te lo estoy dando a ti. Pero ¿Porqué no dices la verdad? cuentale a los cuatro vientos que recorren todo el horizonte llegando a la tieera del sueño eterno, ¡dile a todo el mundo que fuiste tú! la que no supo apreciar el amor.
¡Fuiste tú la que quemó las esperanzas!
¡Fusite tú la que cortó mis alas!
¡Fusite tú la que me mataste!
Fusite tú... la que me enterró vivo.
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